¿Qué es la Casa para ti?

Hoy, en nuestro sexto aniversario nos volvemos a preguntar ¿qué es la Casa, qué significa para nosotres y para ustedes?

La Casa tiene muchas definiciones y todas ellas son ciertas.
Hoy queremos iniciar un gran rompecabezas a partir de esas impresiones, vivencias, inspiraciones, pensamientos y sentires que al final crean la gran imagen. Empezaremos compartiéndoles algunas de nuestras realidades, y esperamos que ustedes las complementen con las suyas. Gracias comunidad por el camino compartido.

“Vamos caminando, camino hay.”


 


Todo empezó buscando respuestas a preguntas grandes que nos empujaban a la necesidad de vivir de forma diferente. Con el tiempo entendimos que en toda utopía existe una brecha entre el discurso y la práctica; la intención de nuestro trabajo es intentar construir un puente. Y a pesar de los tropiezos, un espacio colectivo puede enseñarte mucho, en especial sobre ti mism@. Y es ahí donde están las pistas de los verdaderos cambios.
– Paula –

La Casa de les Ningunes es mi espacio de vida. Desde aquí siento que puedo aportar a que el mundo sea un lugar mejor. Es un ser vivo en constante transformación. Un ser que va mutando y cambiando con el tiempo, igual que yo. Le agradezco mucho por acogerme y por hacerme sentir que soy parte de algo maravilloso.
– Ángela –

La Casa de les Ningunes para mí es una oportunidad de una nueva vida, es esperanza para una nueva construcción social, es trabajar desde el amor por la vida asumiendo responsabilidad con lo emocional, laboral y colaborativo. Es un experimento para encontrar alegría consciente para todos los seres.
– Gabriela –

Es una búsqueda de comunidad en la ciudad, desde lo intercultural y clases medias, por un cambio social hacia nuevos paradigmas y alternativas sistemáticas. Se lo hace desde lo vivencial a través de una organización participativa que busca integrar las diversidades ideológicas y culturales, hacia el bien común.
– Anónime –

 


 


La Casa es mi refugio en medio del cemento, la lógica de la ciudad y la vida sistémica… Me es respiro y esperanza.
Es el sostén y la plataforma para algunas personas que han emprendido el viaje en busca de una vida en armonía, que esté a servicio de la vida y la sociedad… y que no piensan rendirse.

Aquí tejemos comunidad y complicidad, porque nos atrevemos a mostrarnos y a mirarnos en nuestra humanidad completa sin echarnos a correr. No es que sepamos como hay que hacer las cosas, pero aquí estamos intentándolo. Nos caemos y nos paramos y así todo el tiempo.
– Maira –

La Casa para mi es resonancia, es valores, es locura… es el espacio que se me regaló para el desafío, mejor dicho para trascenderme, para poner a prueba todo lo que hasta ahora la vida y mi herramienta me han enseñado… es experiencia… es magia… finalmente es mirarme todo el tiempo.
– Jocelyn –

La Casa para mi es un espacio que está compuesto por diferentes sistemas orgánicos, éstos son pues todos los seres que transitamos o habitamos este sueño.

La Casa es como un organismo vivo. Que se transforma hace que dichos intereses de las personas también lo hagan. La Casa mantiene, sostiene, provee, involucra, se presta, va y viene; todo esto sólo con el deseo de que cada día seamos más las personas alcanzadas por diferentes ideas que hacen frente al sistema patriarcal. Para mi La Casa es una gran escuela de vida, donde están sobre la línea mi existencia, los relacionamientos con les demás y muchos otros factores que hacen que cualquier experiencia allí vivida tenga un valor incalculable.
– Salomón –

La Casa para mi es la seguridad de que no estoy sola buscando alternativas para cambiar el sistema. Es la posibilidad de crear, re estructurar y compartir la sabiduría desde lo cotidiano.
– Melisa –


 


La Casa es un experimento de vivir la vida desde diferentes enfoques. El reto es construir sistemas diversos que dejen al actual sistema obsoleto tratando de sanar heridas para no repetir ciclos de dolor y violencia. En realidad el objetivo es muy simple: Ser felices. Pero para que la felicidad se manifieste es importante crear una armonía interna, con las y los demás y con la naturaleza. La Casa de les Ningunes inició como un sueño y eso es, un sueño que se hace realidad constantemente y de diferentes formas.
– Gadir –

La Casa es un espacio de experimentación, de sanación personal y grupal. Un espacio de cuestionamiento y también un hogar. La Casa de les Ningunes es trasmutación permanente, movimiento, fluidez, sueños, miedos, metas, charlas, comida, plantitas, aprender y desaprender, equivocaciones, lecciones, triunfos, bailes y amor…sobre todo mucho, mucho amor.
– Nicole –

La Casa es un espacio que huele a romero, a durazno hervido y a jengibre… Donde se comparte chocolate caliente, te ensordecen las forzudas licuadoras, te desvelan los sueños. Es una Casa donde se busca el chilto enredado, se espera que crezca la caléndula, se observan los pajaritos comerse las ciruelas, donde hay un gato y un perro y miles de compañeros.
– Eliana –

La Casa es un lugar en el que aprendes a que todas tus acciones afectan negativa o positivamente a las y los demás y cuando te haces consciente de eso y miras a escala mundial puedes darte cuenta que las cosas pueden mejorar si tu mejoras profundamente en busca de la felicidad que implica justicia social y equilibrio con la Madre Tierra desde el amor.
– Apniuq –

La Casa: el espacio que contiene y agrupa a la comunidad. Es un espacio vivo, es nuestro hogar y el lugar de encuentro para tantas personas. Es un lugar de activación, de gestión, de trabajo, de poner en práctica alternativas hacia una vida más conectada, creativa, activa, propositiva y responsable con los tiempos que nos tocan vivir.
– Nina –

Para mi la Casa es un sueño. Para que no sea un sueño truncado tenemos que esforzarnos mucho.
– Pedro –

 


 


 

LA CASA DE LES NINGUNES – Una propuesta de lenguaje inclusivo

Son 5 años desde que nuestro proyecto comenzó, en la zona de Miraflores, con un nombre inspirado en las palabras de Eduardo Galeano en su poema titulado “Los Nadies”.

Escucha el poema completo aquí

“La Casa de los Ningunos” fue un nombre que calzó perfecto para la intención que tuvo el espacio desde sus inicios: un lugar donde “son bienvenidos todos”.

Pero a medida que vamos creciendo, vamos cambiando y también cambia la forma de expresarnos. Estamos conscientes de que el lenguaje tiene el poder de no sólo reflejar, sino de crear el mundo en el que vivimos.

Queremos proponer un cambio en la manera en la que hablamos y escribimos, como una de las muchas maneras que existen para cambiar y crear el mundo que queremos: un mundo más justo e inclusivo.

Estamos buscando una alternativa a la norma del masculino como genérico universal porque es claro que no nos representa a todas y a todos.

Buscamos reconocer e incluir otras identidades de género más allá de la dicotomía masculino/femenino.

¿Y cómo puede funcionar el lenguaje inclusivo?

Hay muchas maneras. La idea es comenzar a nombrar lo que usualmente no nombramos para representar a todas las personas a través del lenguaje.

TODAS Y TODOS

El uso de ambas palabras, para el masculino y el femenino, puede resolver uno de los aspectos, pero no todos. Sigue haciendo referencia a la dicotomía, y además hace que el discurso se alargue.

TODXS, TOD*S, TOD@S

Estas alternativas eliminan la cuestión de género y son muy útiles en medios escritos, en redes sociales, en sms, etc. pero como no son fonemas –no se pueden pronunciar- presentan una gran limitación a la hora de hablar.

TODES

Esta opción es mucho más amigable con el habla, evita la supremacía masculina y reconoce un tercer género, el neutro.

Siguiendo la coherencia de nuestros valores y objetivos como comunidad y proyecto, hemos decidido hacer uso del poder de la palabra.

Vamos a empezar a utilizar el lenguaje inclusivo en todos los ámbitos, desde lo cotidiano hasta lo formal, como una de las muchas maneras en las que vivimos el cambio, soñando y creando el mundo que queremos.

Nos sentimos muy felices de anunciar que oficialmente nos RE BAUTIZAMOS como:

«LA CASA DE LES NINGUNES»

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Volvamos a la Madre, no al des-madre. A propósito de la fiesta de Comadres

Veo veo… que veo? más y más propaganda alcoholizada para #comadres2017. ¿Qué propone de verdad esta fecha? ¿Qué imágenes nos están vendiendo o estamos fabricando?
No estoy en contra del consumo de alcohol como tal, ni de que mujeres, hermanas, compañeras, madres, amigas puedan hacerlo juntas si deciden. Lo que sí sé es que en muchos casos el exceso de alcohol vulnera nuestra propia capacidad de cuidarnos y decidir lo que queremos y no queremos.
Lejos de Tarija y su tradición precarnavalera con las ofrendas de “tortas” (canastas repletas de bienes de la temporada y comida festiva), el eco de la influencia colonial Española que cedió este permiso de un día de desborde de diversión a mujeres en tiempo de abundancia y cosecha, se hace más fuerte y en este presente me lleva a lo siguiente.
Cuestiono la maquinaria y el inconsciente detrás de esta fecha que simboliza que: ¿libertad? ¿ “la” oportunidad de una catarsis colectiva entre mujeres? ¿poder replicar lo que «ellos» hacen? ¿apropiar un «derecho» que nos ha sido negado por el patriarcado? ¿ocupar la calle y espacios públicos *juntas* bajo la luna? ¿Aullar en manda? o dicho en jerga del momento… ¿chupar hasta el desmadre? ¿encarnar el des-control?
Me pregunto: ¿Subjetiva y objetivamente como mujeres, qué es lo que nos negamos o nos ha sido negado verdaderamente?
En relación a la Tierra Madre, en estas realidades urbanas tan desconectadas del trabajo y ciclo agrícola ¿de verdad sabemos reconocer, honrar y celebrar la abundancia cuando está?
Por maquinaria me refiero a las industrias y marcas que se benefician de estas fechas inventadas o promovidas oportunamente.
El des-control es tanto un bien necesario como un tabú, sombra y estado que como humanos y humanas aún estamos aprendiendo a vivir, sentir, aceptar y darle su espacio creativo, sano y de verdad libre; no en contra-posición a XYZ o como mera rebeldía. Mi reflexión sobre el des-control parte al preguntarme sobre la búsqueda humana del placer, consecuentemente ambientes, compañía, contextos que nos incitan a desligarnos de lo que nos asfixia, aprisiona, aburre, condiciona, duele, entumece, etc. Buscamos calor, buscamos reír, buscamos soltarnos física y mentalmente, buscamos contacto, buscamos derramarnos, desatarnos, buscamos que nuestro eros y afrodita salgan, soltamos a la loba, bailamos con nuestras sombras. Así! realidades humanas. El reto e invitación es re-pensar, recrear y por sobre todo poder elegir los caminos, contextos, normas, ritos, hábitos, substancias que forman parte de nuestra experiencia, réplica e imaginarios en torno a ¡libertad! desahogo, diversión, escape, placer, compartir, encuentro, cúspide, etcéteras. En fin ¿cómo trascendemos o transformamos estados cotidianos que más que encendernos nos apagan?
La manada, tribu, enjambre también tiene su lugar sabio en nuestra complejidad como criaturas sociales. Démosle su espacio y, a nosotras nosotros en este encuentro: un entrelazado de complicidad, acompañamiento y energía colectiva que hace posible ir más allá de lo que podríamos solas o solos.
Queremos sentirnos vivas! vivos! dentro de caudal vivencial que nos lleva más allá de las capas de condicionamientos, heridas viejas y latentes, rigidez, creencias, miedos, olvidos, desconexión… y boom! volvemos con todos los sentidos despiertos y una recarga de vida. Habrán espacios públicos que ocupar, como también espacios sensibles y seguros para desenvolvernos.
Invito a cuestionar hasta qué punto, como mujeres en un camino de empoderamiento y hermandad estamos replicando comportamientos, ritos que más que liberarnos nos anclan, tanto a hombres como mujeres a estados inconscientes que debilitan y bloquean aprendizajes de como relacionarnos de maneras más cercanas, honestas, auténticas, profundas, placenteras y liberadoras.

Volvamos a la Madre! no el des-madre! venga #comadresinalcohol Llamando a nuestras indomables warmis despiertas y encendidas por la Vida.

Jueves de Comida Consciente

¿Qué es el jueves de comida consciente?

El jueves de comida consciente es una campaña que promueve el consumo responsable a través de la alimentación sostenible,  empezó hace 4 años en La Paz y  poco a poco se fue expandiendo a diferentes ciudades en Bolivia y otros países.

La idea detrás de la campaña es poder conocer el impacto ambiental, social y económico que tienen nuestros alimentos  y brindar opciones locales y de autoproducción  para reducir los impactos negativos. Si todxs cambiamos nuestros hábitos alimenticios por lo menos una vez a la semana (y si podemos, más)  este esfuerzo colectivo se verá reflejado en una reducción de nuestros impactos.

20161125_210443

¿Por qué?

La alimentación tiene varios impactos en el medio ambiente, por ejemplo: la contaminación de agua, la contaminación atmosférica, los gases de efecto invernadero, la degradación del suelo, etc. Los alimentos pueden ser producidos y transformados de manera que contribuyan a la degradación ambiental ( como los monocultivos y los alimentos extra-procesados)  o que puedan ayudar a restaurar nuestros ecosistemas  ( como los alimentos de la agroecología).

Nuestros alimentos también tienen impactos sociales: hay alimentos que son producidos por personas bajo explotación laboral y alimentos que destruyen hábitats. De igual manera, económicamente apoyamos a diferentes sectores dependiendo el alimento que escojamos; grandes empresas transnacionales o pequeños emprendimientos familiares locales.

Escogiendo qué alimentos consumimos, hacemos un voto hacia el tipo de sociedad que queremos. Cambiando nuestra alimentación una vez a la semana, empezamos a cuestionarnos, deseducarnos, aprender sobre más opciones y a elegir de manera más crítica.

UN DIA A LA VEZ

Si comenzamos a comer de manera más sostenible por lo menos un día a la semana y nos preocupamos por  conocer más sobre  los beneficios para el cuerpo y el planeta podremos pasar gradualmente a  alimentarnos de manera más consciente la mayoría del tiempo. La  idea es comprometernos genuinamente a generar otro tipo de relación con nuestra alimentación por lo menos un día a la semana. Este día puede ser el jueves y puede ser compartiendo en comunidad en algunos de los lugares donde se desarrolla la campaña o incluso puede ser cualquier otro día, solxs o acompañados. El cambio comienza en cada unx de nosotrxs y poco a poco definitivamente se irá contagiando.

20161201_135204

Por ejemplo, para producir medio litro de gaseosa se necesitan 175 litros de agua, si reducimos nuestro consumo de gaseosas un día a la semana, ahorramos muchísima agua a nuestro planeta.

De la misma manera, para producir un kilo de carne se utiliza entre 15 y 20 kilos de cereales, y 15.000 litros de agua y según el informe “La larga sombra del ganado” (2006) de la FAO. Por otro lado, el 18% de todos los gases de efecto invernadero (causantes del cambio climático) a nivel mundial provienen de la industria ganadera. Por lo tanto, dejar de comer carne una vez a la semana por lo menos, reduce nuestra emisión personal de GEI (Gases de Efecto Invernadero) un 12%, que es como ahorrar 16 duchas.

 ¿Qué como?

Dentro del Movimiento de Comida Consciente existen una serie de criterios que se pretende promover,  entre ellos están : la resistencia a la comida chatarra, a los transgénicos , a la degradación ambiental, a la explotación animal y al consumismo y por otro lado,  la promoción del comercio justo, el derecho a la alimentación, de una relación de respeto profundo con la madre tierra, etc. Sin embargo, estamos conscientes de que cada contexto es diferente, y lo que es sostenible en algún lugar, puede ser muy contaminante en otro. No hay una receta universal para comer más sosteniblemente pero existen un par de preguntas que nos podemos responder para elegir la mejor opción:

  • ¿De dónde viene el alimento?

Si es local es mucho mejor. Si no hay local, por lo menos intentar que sea nacional. De esta manera el impacto del transporte es mucho menor y se apoya a economías locales.  Si viene de la naturaleza, es decir que es menos procesado, por lo tanto conserva más sus nutrientes. Si viene de una fábrica, probablemente tiene muchos más ingredientes y procesos por lo que su valor nutritivo puede ser menor.

  • ¿Quién lo produjo?

Puede ser producido por un artesano o un campesino o una pequeña empresa local o puede ser producido por una gran transnacional.  Las producciones artesanales generalmente utilizan menos químicos y aditivos que las grandes empresas, y sus ingredientes son mejor seleccionados, por lo que el impacto para nuestra salud y el planeta son más positivos.  Además, que como en el punto anterior, se apoya a economías más pequeñas.

  • ¿Cómo fue producido?

Quizás fue producido en un monocultivo con muchos químicos o en un huerto agroecológico. Muchas veces no podemos saber totalmente, pero podemos evitar ciertos productos que se producen principalmente en la agroindustria ( ej. la soya) y podemos conversar con nuestrxs proveedorxs para saber de dónde viene lo que compramos.  También aquí podemos considerar los recursos que se usaron en su producción: agua, energía, tierra, etc. (por ejemplo la ganadería utiliza muchos recursos).   Los productos que usan menos recursos naturales, contaminando menos el medio ambiente, probablemente dañan menos los entornos sociales.

¡¡¡Únete a la campaña!!!

Te esperamos los Jueves en La Casa de los Ningunos en La Paz, en la Kasa Muyu en Cochabamba o también te invitamos a unirte a la campaña en tu casa, empresa o restaurante.  Habla, comparte y cuestiónate sobre los impactos de tu alimentación.

Si quieres más información, tips o recetas ¡no dudes en contactarnos!

sticker-criterios-nuevo-cyan

#Autoracionamiento : Una forma solidaria de ahorrar y compartir el agua que tenemos.

Vivo en Sopocachi, una de las muchas zonas donde, hasta ahora, no se ha aplicado ningún plan de racionamiento ni corte del abastecimiento de agua.

Entonces, me pregunto: ¿realmente entiendo lo que está pasando en La Paz?

Al escuchar los comentarios de muchas personas frente a la situación crítica del agua en la ciudad me doy cuenta de que, muchas veces, sólo tomamos consciencia de una situación cuando nos toca vivirla en lo cotidiano.

Es verdad que tomar pequeñas acciones de ahorro en mi rutina diaria tiene un gran impacto, pero el problema del agua va más allá de mi persona, por lo tanto, las soluciones además de individuales, tienen que ser colectivas.

¿Qué significa AUTORACIONAMIENTO?

Algo muy simple: cerrar la llave de paso de la casa o el edificio en el que vivo en horarios determinados y respetar esos tiempos. Esta acción da la posibilidad de tener más agua disponible en el futuro, porque estamos controlando el consumo que tenemos ahora.

¿Por qué haría eso en lugar de simplemente “ahorrar” agua?

Porque al vivir en una zona con acceso al agua estoy gozando de un PRIVILEGIO. En lugar de beneficiarme de este privilegio, puedo renunciar a él.

Tratar de ponerme en igualdad de condiciones con otras personas que no tienen estos privilegios puede ayudarme a comprender mejor la situación actual, despertar mi solidaridad y buscar soluciones conjuntas.

Cuando aplico el autoracionamiento, me pongo en una situación que me obliga a cambiar mis hábitos de consumo de agua y, por lo tanto, a tener más consciencia de la importancia de este elemento y de los impactos de la situación actual.

¿Qué más puedo hacer?

Pasar la voz: hay muchas buenas ideas que ya están siendo aplicadas y que funcionan:

  • Ponerme de acuerdo con quien vivo: mi familia, mis vecinas y vecinos del edificio o del barrio, etc. La auto organización y la colaboración son muy importantes.
  • Invitar a amigxs y vecinxs a lavar su ropa o tomarse una ducha en mi casa.
  • Compartir el agua que tengo llevándola donde personas que no tienen tanta facilidad de conseguirla, por ejemplo, adultxs mayores que viven solxs.
  • No sobre-abastecernos de agua. Guardar lo que voy a necesitar y tratar de usar lo menos posible.

Esta situación no es reciente, no desaparecerá pronto y no aqueja sólo a La Paz. Existen comunidades en el país que están siendo afectadas por la falta de agua desde hace años, donde, principalmente las mujeres, tienen que caminar varias horas para obtener unos cuantos litros de agua y utilizarlos en el aseo y la alimentación de toda su familia durante días. Viviendo en la ciudad, gozamos de muchos privilegios ¿Somos capaces de reconocerlos?

Este es un problema sistémico, debemos seguir informándonos y reflexionando sobre este tema y así comprender que:

PARA LOGRAR UN CAMBIO, SE NECESITA A TODXS EN TODAS PARTES.

mujer-guarani-eric-bauer

Mujer Guaraní. Foto: Eric Bauer

Hablemos sobre el agua

La escasez de agua en La Paz  es la señal más grande de que debemos cambiar nuestros hábitos, aunque vuelvan a dar agua regularmente, o que vivamos en un barrio no afectado por el corte de agua, necesitamos tomar acciones ya! Más allá del mal manejo de la empresa de agua o la falta de previsión de los gobiernos, tenemos que tomar este asunto en nuestras manos, ya no serán nuestrxs hijxs o nietxs quienes sufran las consecuencias de un uso indiscriminado del agua, seremos nosotrxs.

Aunque llueva y arreglen todas las cañerías de La Paz, sigue habiendo un cambio en los ecosistemas a nivel local, nacional y mundial que seguirá afectando el suministro de agua. Si seguimos deforestando, ampliando la frontera agrícola para ganado, alimentos de exportación, exploraciones petroleras, etc. Seguiremos desequilibrando el ciclo hídrico y el cambio climático global nos afectará cada vez más. Lo que nos enseñaron en el colegio que el agua era un recurso renovable, resultó tener muchas variantes.

Nosotrxs, ciudadanxs y citadinxs  de La Paz, consumimos entre 85 a 300 litros de agua a diario, cuando lo recomendable es 80 lt ( aunque debería ser mucho menos). Además eso solo es el agua que consumimos directamente, sin contar el agua virtual.

El agua virtual se refiere a toda el agua que se utiliza para producir bienes y servicios. Por ejemplo, si yo me tomo una taza de café, no estoy consumiendo una taza de agua, si no 130 litros en promedio, por toda el agua usada en la producción, transformación, transporte, etc.

Esto se cuantifica en la huella hídrica de los productos, la cual toma en cuenta tres tipos de huellas:

Huella hídrica azul: Es el volumen de agua dulce evaporada de los recursos globales de agua superficial y subterránea para producir los bienes y servicios consumidos por el individuo o la comunidad.

Huella hídrica verde: Es el volumen de agua evaporada de los recursos globales de agua verde (agua  de lluvia almacenada en el suelo).

Huella hídrica gris: Es el volumen de agua contaminada, que puede ser cuantificada como el volumen de agua requerida para diluir los contaminantes hasta el punto en que la calidad del agua esté sobre los estándares aceptables.

Para reducir nuestro consumo de agua y cuidar este recurso, tenemos unas sugerencias, que podemos empezar a implementar lo antes posible:

Para las empresas:

  • Las empresas utilizan mucha agua para elaborar sus productos, y mucha se desperdicia. Todas las industrias deberían tener como responsabilidad ambiental mínima el tratamiento de aguas industriales, para dejar un agua de uso de calidad de riego con el agua que utilizan.
  • Reducir lo más posible el uso de agua innecesaria en las operaciones y calcular la huella hídrica de sus productos.

Para los gobiernos:

  • Ponerse las pilas para arreglar cañerías y fugas, invertir en la construcción de tanques de recolección de agua de lluvia, monitorear las fuentes de agua, racionar el agua moderadamente durante periodos más largos, sancionar el desperdicio masivo de agua, ayudar con créditos para tanques de cosecha de lluvia y baños secos, monitorear el tratamiento de aguas residuales, invertir en energías limpias que no necesiten un alto uso de agua, invertir en educación ciudadana… y muchísimo más.

Para los ciudadanos:

  • Cuidar el agua!!! No usar más agua de la necesaria para aseo personal, aseo del hogar, cocinar, etc.
  • No bañarse más tiempo de lo necesario.
  • Aprovechar el agua en diferentes espacios ( ej, el agua con el que te lavas las manos o te duchas puede ser usada para el inodoro, el de la lavadora para limpiar el patio, el de las papitas hervidas para regar nuestras plantas, etc)
  • Poner una botella llena de refresco en el tanque del baño para reducir la cantidad de agua usada del inodoro.

¿Qué estamos haciendo en La Casa de lxs Ningunxs?

  • Tenemos un estanque de cosecha de agua de lluvia conectado a los techos de las construcciones que tiene un aproximado de 30 000 litros de agua, es decir 30 metros cúbicos. Con esta agua principalmente regamos nuestra huerta en la que producimos alimentos.
  • Tenemos un baño seco, el también disminuye el consumo de agua 10 litros aproximadamente por uso de baño. El baño seco no utiliza agua para nada y mientras más se use estos baños y no otros, ahorramos más agua.
  • También tenemos un pequeño «pozo» de filtración de aguas grises, el cual nos ayuda a devolver el agua a la tierra sin contaminantes.
  • Consumimos y promovemos productos locales, con la menor huella hídrica y ecológica posible.
  • Experimentamos con alternativas! Ya hicimos pruebas para nuestro nuevo producto de Shampoo seco, que ya está a la venta y  que te ayudará a mantener tu cabello limpio entre lavadas para poder lavarte menos el cabello y ahorrar agua, cuidando tu cabello con ingredientes naturales.

agua-virtual

Lanzamiento del Festival de Comida Consciente 2017

14086467_1241425895898898_8318384152724936698_o

Desde octubre del 2012 del Festival de Comida Consciente lleva ya tres versiones organizadas por el Movimiento de Comida Consciente (MCC). Detrás de este Festival, hay toda una historia que sigue en construcción. El 2014, después de la organización del segundo festival, es que el MCC se establece oficialmente, logrando articulando a diferentes organizaciones y personas sumando esfuerzos hacia un objetivo común desde diferentes puntos de partida.

Actualmente el MCC se reconoce a sí mismo como un grupo autoconvocado de personas, colectivos y organizaciones, con el objetivo de activar y sostener una red inclusiva y colaborativa, que trabaja en el marco de los Criterios de Comida Consciente, criterios que van desde promover el consumo responsable o la resistencia a los transgénicos, hasta el rescate de sabores ancestrales y del mundo Es decir se reconoce como una plataforma de organización y acción de la sociedad civil frente a las diferentes problemáticas que se generan entorno a nuestra alimentación.

Dentro de sus principios, están: actuar desde la proposición, la coherencia y la inclusión; o promover los procesos comunitarios. Su visión es integrar a más actores, con el fin de empoderarlos para hacer incidencia personal, social y política. También busca promover alternativas accesibles y asequibles hacia una alimentación sustentable, saludable y responsable, en terminos sociales políticos, económicos, culturales y medioambientales. Y todo esto basados en el amor, el bien común y el respeto profundo a la Madre Tierra y a todos los seres vivos que en ella habitamos.

En la tercera versión del Festival de Comida Consciente, el 2015 participaron más de 200 expositores y aproximadamente 1500 visitantes, fue una gran materialización del esfuerzo conjunto de todo el MCC poniendo en práctica las bases filosóficas y teóricas del mismo.
Esta actividad ha cobrado mucha importancia. Por un lado, se ha convertido en un escenario donde el MCC es visibilizado y tiene mayor alcance compartiendo información con la población. Pero también, se ha convertido en el resultado de procesos comunitarios, desde donde se generan espacios para conformar redes colaborativas y desarrollar alianzas y redes. Es decir, es la oportunidad de articular movimientos, y al mismo tiempo de ponerse en contacto directo con la población, para reconectarnos con los valores y saberes de la comunidad y con los saberes del área rural en un contexto urbano.

En ese sentido, la siguiente versión del Festival de Comida Consciente será diferente, ya que se buscará fortalecer nuestro sentido del tiempo-espacio, acorde a los ciclos de la tierra, de los cuales nos hemos desvinculado en las ciudades. Esto fue lo que se expuso en el lanzamiento oficial del Festival, realizado en el ISEAT el 31 de agosto, como bien indica su nombre: “Lanzamiento del Festival de Comida Consciente. El Ciclo Agrícola y el Ciclo de Comida Consciente”.

El evento fue el inicio del camino hacia el Festival de Comida Consciente donde se compartieron, tanto experiencias, intervenciones y dinámicas, como música, baile y comida. Se anunció que la siguiente edición se realizará en marzo o abril del 2017 debido a la intención de sincronizar el Festival con los ciclos de la Madre Tierra. Ya que en Bolivia la época de cosecha es en estos meses, el Festival quiere respetar esa temporalidad, con la intención de afianzar la relación que tenemos con la tierra, pero también para poder ofrecer productos orgánicos y frescos.

Hubo cuatro intervenciones de parte de representantes de diferentes organizaciones parte del MCC. La primera fue de Luis Saucedo, de Arka Ira, sobre la vida de los jóvenes migrantes con padres del área rural. El compartió su experiencia personal, explicando que en sus viajes de visita al campo, adquirió conocimientos sobre los ciclos de la Madre Tierra. En su reflexión, nos contó sobre las diferencias de las lógicas del campo y de la ciudad. En las ciudades predomina una lógica occidental, donde el tiempo es lineal y ascendente. Es decir, que el futuro supera al pasado de forma infinita. Sin embargo, en el campo prevalece una lógica del tiempo cíclica, que está íntimamente relacionada a los ciclos de la tierra. Es decir, el futuro es una repetición no igual del pasado.

La segunda intervención fue de Rosmery Villca de la Fundación Comuna, quien hizo un repaso del ciclo de Comida Consciente. Ella explicó los pasos del ciclo, que son: la producción de un alimento, es decir, la siembra y cosecha; su transformación, que es la utilización de técnicas humanas para conservar o mejorar un alimento; la preparación, consiste en el acto de cocinar, comer y compartir; y la continuidad del ciclo, que está compuesta de diferentes elementos, como el reciclaje, el compostaje, la educación sobre el tema, las intervenciones de arte, etc. Se recalcó que los ciclos tienen forma de espiral. Es decir, pasan repetidamente, pero no son iguales porque cambian las circunstancias y las personas. Además, podemos aprender de experiencias pasadas para mejorar el futuro.

La Tercera fue de Vicenta Mamani (rectora del ISEAT) que nos habló sobre la relación entre humanos y Madre Tierra en el campo. Explicó que los alimentos son producto de un esfuerzo de la naturaleza, por los cuales debemos estar agradecidos. Entonces, se practican rituales y celebraciones en momentos específicos como en la siembra o la cosecha. También resaltó que los rituales están compuestos por elementos de las culturas locales, pero que al mismo tiempo tienen componentes de la cultura occidental, como la influencia de la religión católica.

Es importante resaltar que nos demostró que la relación entre la Madre Tierra y los seres humanos puede ser un hecho tangible. La participación de Vicenta fue un acto esclarecedor porque nos mostró ejemplos concretos de relacionamiento con la Madre Tierra, ya sea la bendición de las semillas en la época de siembra, o la lectura de algunas plantas para saber si la lluvia se acerca. En las ciudades estamos tan desconectados de lo natural, que fue impactante ver un ejemplo de que es posible volver a nuestros orígenes y reconectarnos con lo que nos permite y nos da todo lo necesario para vivir.

Y finalmente Ángela Guerra, parte del Equipo de La Casa de Lxs Ningunxs, nos guió en una dinámica. A partir de sembrar semillas en unas pequeñas macetitas nos invió a realizar un compromiso personal con la Madre Tierra y los alimentos que nos proporciona.

Este emotivo Lanzamiento del Festival de Comida Consciente revivió la relación que todas y todos tenemos con el ciclo agrícola andino, y emprendió el camino para realizar más actividades que reconozcan esta relación, tanto en contextos rurales como urbanos. Se trata de sintonizarnos con este ciclo, desafiando al orden temporal y espacial en el que vivimos, tomando deciciones responsables en todo el ciclo de lo que hemos denominado Comida Consciente y para hacerlo, es importante recobrar la relación que tenemos con la Madre Tierra, a través de su revalorización entendiendo que somos parte de ella y que ella nos brinda todo lo necesario para vivir. Es decir, respetarla, conocerla, celebrarla, quererla, agradecerle y reconocerla como nuestra Madre.

14311283_1260537750654379_5284657541700220827_o
Formando redes

 

¿Por qué agosto es el mes de la Pachamama?

    La traducción más aproximada al español de Pachamama es Madre Tierra . Es es decir que se la considera un sujeto vivo que es quien da vida a todos los y las seres vivos y vivas. Debido a que es quien hace posible nuestras vidas y nos brinda todo lo necesario para vivir bien , algunos pueden afirmar que todo el año se le debería rendir tributos a la Pachamama. Sin embargo, según el calendario andino-amazónico, agosto es el mes en ella despierta después del solsticio de junio y sus tierras están listas para dar vida.  Este mes representa el fin de la primera temporada agrícola en la región andina. Por ello, según la cultura aymara, es el mes donde la Madre Tierra «abre la boca» (lakani paxsi, en aymara) para ser retribuida por los alimentos que dio y dará. Como se dice que al despertar ella tiene hambre, los humanos le rinden ofrendas, y le dan de comer y beber. Se llevan a cabo diferentes ceremonias o fiestas con diferentes nombres (llama pago, pagapu, hawywariska, oferta, ofrenda, despacho, corpachada, etc.), dependiendo de la región y la comunidad. Generalmente se llevan a cabo el primero del agosto, pero se pueden extender a lo largo de todo el mes. Los motivos de las ceremonias también varían, como por ejemplo se agradece y se pide: abundancia, prosperidad y bienestar; y se reanuda la relación de: reciprocidad, salud, amor y gratitud. Además, en este acontecimiento se puede lograr la limpieza del espíritu y el encuentro con otros seres vivos no humanos.  Estas ceremonias se celebran hace siglos en las comunidades indígenas, pero con el tiempo, la tradición se expandió hacia las zonas rurales y, actualmente, la tradición ha llegado a las urbes. En las comunidades campesinas y pueblos indígenas, el ritual se hace en las apachetas (lugares más altos), mientras que en las ciudades se ha adaptado las ceremonias al entorno físico; se hacen en lugares públicos o en los hogares de las personas.  En este sentido, se puede decir que las ceremonias no tienen procedimientos únicos y exclusivos, sino que pueden ser adaptados a la realidad espacial, temporal y espiritual de las personas que hacen la ofrenda. Sin embargo, existe un procedimiento generalizado, que consiste en hacer una entrega o wajˋta. La ceremonia comienza un día antes, con los preparativos y las instrucciones a los participantes sobre qué traer o cómo vestirse. Se cava un hoyo y se enciende el sahumerio, para anunciar a los espíritus. La ofrenda se debe llevar a cabo al final del atardecer/al inicio del anochecer, al alba, a mediodía o a medianoche. Se cree que este intervalo de tiempo es un «puente energético» (pachachaka), es decir que la Pachamama y los espíritus están más presentes. Los participantes forman un círculo sagrado, por lo que no pueden abandonar la ceremonia hasta su fin.  Se colocan las ofrendas en la mesa, manto o altar, que representa un lugar sagrado (waca, en aymara). Estas son lo que cada participante quiera ofrecer a la Pachamama, como símbolo de agradecimiento y reciprocidad por lo que ella nos brinda. Sin embargo, deben ser cosas provenientes de la tierra, como por ejemplo, bebidas, dulces, hojas de coca, amuletos, comida, flores, semillas, etc.  La ceremonia en sí busca activar los elementos. Por ello, se activa el fuego a través de una fogata sagrada, que significa la elevación de la tierra al cielo. En ella se puede colocar leña, palo santo, romero, olivo, laurel, tabaco, etc. También se puede poner escritos de cosas que debemos dejar ir o defectos que se quiera mejorar (es decir, que sirve para perdonarse con unx mismx). Para activar el aire, el fuego actúa como mediador o se encienden inciensos. De igual manera, se puede fumar y dar de fumar a la tierr. Se activa el agua brindando con la tierra, es decir rociándole un poco de bebidas. Finalmente, se activa la tierra entregando las ofrendas al hoyo con ambas manos y de rodillas. Se lo hace por turnos y cada participante puede realizar una plegaria, pedido, canto, rezo o meditación, lo que demuestra una actitud de sumisión al cosmos. Finalmente, se cubre el hoyo con piedras y flores.   La ofrenda a la Madre Tierra es un ritual ceremonial relacionado al ciclo agrícola, en agradecimiento por la producción y la cosecha de alimentos y también implica un reencuentro con ellos. Se trata de estar conscientes sobre su procedencia y así, entender que la naturaleza tiene un proceso cíclico de dar frutos. En este mes se recuerda y se agradece lo que la Pachamama nos da. Parece obvio, pero en un mundo dominado por una lógica de mercado, los alimentos son valorados por los precios que se les asigna. En este sentido, agosto también es una oportunidad revolucionaria de revalorizar los alimentos, no con una lógica mercantilista, sino como el sustento más elemental de la vida. Para que una fruta, verdura, legumbre, cereal, etc., llegue a nuestros platos, la Madre Tierra combina todos los elementos (tierra, sol, agua y viento) y convierte las semillas en plantas, y a la energía en alimentos. Las ceremonias de este mes, recuerdan y agradecen su esfuerzo y trabajo.  Desde La Casa de lxs Ningunxs reconocemos que el valor del ritual no está en seguir los mismos pasos ceremoniales, como si fuera un protocolo que se copia de la cultura andina. Es decir, se lo puede adaptar, ya que su función es canalizar la relación con la Madre Tierra, lo que puede hacerse de muchas maneras. Por ejemplo, en nuestro contexto urbano, donde predominan las lógicas del mercado, llevar a cabo las ceremonias de agosto, significa una oportunidad de reencuentro. Es reconocer que la Tierra es un ente vivo, del cual dependemos. Es nuestra Madre, con la que todos y todas nos relacionamos. Por ello, en este mes llevamos a cabo una ceremonia, donde cada persona le ofreció su respeto a su manera, con el objetivo de retomar una relación, que suele olvidarse en el contexto del capitalismo.   Fuente • Quispe, Arnaldo. Agosto: mes de la Pachamama. (16, julio, 2016).  Recuperado de: http://www.takiruna.com. 11942125_431384920403330_5930256142474178779_oFOTO:ForaDoEixo

Un domingo en La Casa

Llega el típico domingo soleado en La Paz. Es un 30 de julio, después de que la entrada universitaria haya arrasado con la energía de la ciudad. Es un día para dormir, ¿o no?. Ese domingo proponía revitalizar el cuerpo de otra forma, conectándolo a la medicina de la Madre Tierra.

En La Casa de Lxs Ningunxs hubo un encuentro sinergético entre seres humanos y plantas, guiado por Vivi Green, una alquimista de Chile, quien compartió sus saberes sobre fitoterapia (medicina de las plantas). Se trataba de un taller teórico-práctico sobre medicina herbaria, donde el principal ingrediente fue y es el amor.

A medida que transcurría el domingo, intercambiamos valiosa información. Sobre teoría, aprendimos que existen ocho pasos para la elaboración de preparados fitoterapéuticos: recolección de plantas; secado; fragmentación; almacenamiento; extracción de principios activos; preparación de medicamento; almacentamiento, etiquetaje y conservación; indicaciones de uso y consumo. Vivi desarrolló paso a paso estos puntos y compartió manuales con recetas.

La convergencia energética siguió durante el apthapi, donde todas y todos aportamos con delicias vegetarianas y veganas hechas con amor. La importancia de un apthapi radica en compartir alimentos entre la comunidad. Ese domingo, sin darnos cuenta, estábamos haciendo comunidad al transmitirnos amor, respeto y cuidado a través de la comida y del intercambio de conocimientos.

En la tarde soleada, el ambiente fue inundado por olores indescriptibles, casi mágicos. El salón se convirtió en un laboratorio de diversión. Aprendimos combinaciones de hierbas para todo tipo de malestar. Para problemas respiratorios, mezclamos wira wira, eucalipto, muña, semilla de palta rallada, jengibre y quea quea. Para dolores menstruales, manzanillas con salvia, tarwi y valeriana. Para combatir el estrés, mezclamos valeriana, jengibre, cáscaras de cítricos y canela. Fue difícil absorver tanta información. Hay muchas variaciones en la extracción de los componentes activos de las hierbas: tinturas, oleatos, infusiones, jarabes, pomadas, etc. Pero todas y todos estábamos ahí por una razón. Era hora de adquirir esos conocimientos y aplicarlos a nivel individual.

En el atardecer comenzó la asimilación de lo aprendido. Ya acababa el día, pero quedaba mucho más por aprender y por aplicar. Comimos brownies, llenamos nuestros frascos con las medicinas que hicimos y no quedaba más que hacer, excepto sentirnos agradecidas y agradecidos por el encuentro. Habíamos emprendido un camino más hacia una vida armoniosa con la Madre Tierra. Ahora queda el reto de continuar y compartir este aprendizaje.

En La Casa de Lxs Ningunxs, este tipo de encuentros no es inusual y una de sus características es la sinergia de todas y todos, lo que genera un actuar en común, un actuar común hacia la construcción de una mejor realidad.